Ángeles Maestro
Ponencia
escrita para el Congreso Internacional:
Marx em
Maio – Perspectivas para el Siglo XXI.
Lisboa: 3,
4 y 5 de Mayo de 2012
I. Agudización
de las contradicciones interimperialistas en el marco de una profunda
crisis capitalista.
I.a. Una crisis del
capitalismo de dimensiones históricas
I.b. Importantes cambios en la estructura económica mundial.
II. Oriente Medio
escenario permanente de guerra.
III. Un
siglo de intervención y saqueo colonial en Oriente Medio.
De Sikes-Picot a la devastación de Iraq en 1991.
III.a.
El acuerdo franco-británico de Sikes-Picot, un antecedente histórico básico.
III.b.
Irán e Iraq. La soberanía nacional y la industria petrolera.
III.c. La guerra Irán-Iraq, primera
Guerra del Golfo.
III.d. El ataque a Iraq de
1991, empieza la cacería.
IV. El Consejo de Seguridad
herramienta de aniquilación de pueblos a
manos del imperialismo: Iraq de
1991 a 2003.
V. La
OTAN pieza clave, política y militar, en la estrategia
imperialista en
Oriente Medio.
V.a.
El Diálogo Mediterráneo de la OTAN
V.b.
El eje EE.UU., Israel y Turquía.
Vc.
El cambio estratégico de la OTAN en la Cumbre de 1999
V.d.
El Gran Oriente Medio y el Gran Israel. La estrategia neocolonial
un siglo después.
V.e.
La Iniciativa de Cooperación de Estambul (ICE)
V.f. Líbano, un eslabón difícil en la
geoestrategia imperial
V.g. La destrucción de Libia
VI. Nuevas
contradicciones, nuevas alianzas
VII. Decadencia
económica y hegemonía militar.
VII.a. Escalada en los preparativos de guerra en Oriente Medio
VII.b. El cerco a Rusia
VII.c. China, el enemigo
principal
VIII. Últimos datos sobre el explosivo tablero árabe.
VIII.a.
Egipto
VIII.b. Palestina
IX. Un
futuro abierto: Comunismo o barbarie.
I. Agudización de las contradicciones
interimperialistas en el marco de una profunda crisis capitalista.
I.a. Una
crisis del capitalismo de dimensiones históricas.
Si el
capitalismo llegó al mundo chorreando lodo y sangre, el imperialismo en
periodos de crisis tan profunda como la actual muestra su determinación a
destruir todo lo vivo para seguir alargando su agonía. Cuando la mano invisible
del mercado se debilita hasta la extenuación, el puño de hierro se hace más
mortífero que nunca. En estas condiciones la extracción de plusvalía sólo se
asegura incrementando exponencialmente la explotación y la lucha a muerte por
las materias primas dibuja nuevos escenarios de guerra. Lenin, en el prólogo de
“El imperialismo, fase superior del capitalismo”, escrito en abril de 1917 nos
recuerda: “Quiero abrigar la esperanza de que mi folleto ayudará a orientar en
la cuestión económica fundamental, sin cuyo estudio es imposible comprender
nada en la apreciación de la guerra y de la política actuales, a saber: la
cuestión de la esencia económica del imperialismo”(1)